En efecto, frente a la relación de niñas, niños y adolescentes con las redes sociales y las plataformas digitales, la pregunta no puede limitarse a qué contenido impedir o qué dispositivo retirar. También debe preguntarse: ¿quién acompaña?, ¿quién educa? y, ¿en qué espacios se aprende a habitar una vida que ya es, simultáneamente, física y digital? 📰 Fuente: Aristegui Noticias