ESCUINAPA. _ Carolina no solo era maestra de educación especial y jefa del Departamento de Activos Fijos; era mamá, hija y jefa de familia.Su nombre también estaba en los postres que vendía en tiendas locales bajo la marca “Carolina Postrecitos”: gelatinas, dulces de tapioca y, durante el Día de Reyes, roscas que con el tiempo se convirtieron en una tradición.Este jueves, su homicidio consternó al municipio. No se encuentran razones para explicar por qué ocurrió. Carolina se convirtió en la mujer número 12 asesinada en Escuinapa, un municipio que durante mucho tiempo pareció ser uno de los ... 📰 Fuente: Noroeste