El deber de la oposición, al menos el más elemental, es precisamente oponerse. Buscar insuficiencia argumentativa, sobreabundancia de datos o presuntas omisiones es inercial a su labor, aunque no muy creativamente. Los indicadores oficiales consolidan una ruta de ordenamiento estructural cuya ausencia solía ser argumento de los opositores. Hoy parecerían los integrantes de la minoría […] 📰 Fuente: 24 Horas