Durante años, la conversación en materia tecnológica estuvo dominada por un ánimo predominantemente optimista. Cada nueva herramienta ampliaba nuestras capacidades. Hoy trabajamos, aprendemos y nos comunicamos con una velocidad inédita. Sin embargo, mientras celebrábamos todo lo que la tecnología nos permitía hacer, comenzamos a advertir algo menos evidente, a saber, que también estaba modificando la […] 📰 Fuente: 24 Horas