Un árbol nunca llega solo; con él aparecen aves, insectos, sombra, humedad, semillas nuevas y agua. Parece una exageración, pero basta con observar cualquier cerro que alguna vez estuvo cubierto de bosque para entender que cuando desaparecen los árboles cambia mucho más que el paisaje, pues se modifica también la vida de quienes habitan en […] 📰 Fuente: 24 Horas