Detrás de cada niño o niña que trabaja en los cruceros o calles de Sinaloa no hay una elección personal, sino un sistema que ha fallado en garantizarles condiciones mínimas de bienestar y permanencia en las aulas.Para Mexicanos Primero Sinaloa, organización defensora del derecho a la educación, el trabajo infantil no es solo una consecuencia de la pobreza, sino un factor crítico que erosiona activamente el derecho a la educación.Nuria González Elizalde, directora general de la organización, advierte que el fenómeno del abandono escolar no ocurre de forma repentina ni es una decisión volunta... 📰 Fuente: Noroeste