Uno de los talentos, dones o cualidades que más envidio, es la buena memoria. Me hubiera gustado ser como aquellos que devoran libros —o viven experiencias y conversaciones— cuyo contenido se enraíza en su corteza cerebral para permanecer ahí y resurgir como un destello de satisfacción ante la mínima provocación. No es mi caso. Tal […] 📰 Fuente: 24 Horas