Carlos Alcaraz se marchó de Miami antes de lo esperado y, más allá del resultado, lo que quedó flotando en el ambiente fue una sensación incómoda, casi extraña, como si algo no terminara de encajar en su juego ni en su cabeza. En medio de ese escenario, apareció Boris Becker, que no dudó en lanzar […] 📰 Fuente: 24 Horas